Barattieri
La visita guiada por la cava histórica Barattieri, entre las grandes barricas de roble
Albarola di Vigolzone · desde 1796

La Historia

Dos historias entrelazadas: la de una familia llegada al Piacentino entre los siglos XIII y XIV, y la de una bodega que cultiva las colinas de Albarola desde 1796.

La Familia

Raíces piacentinas,
desde el siglo XIII

La presencia de los Barattieri en el Piacentino hunde sus raíces entre los siglos XIII y XIV, cuando la familia teje relaciones con las casas patricias más importantes de la ciudad. La primera gran posesión fue el feudo de San Pietro in Cerro, durante mucho tiempo centro del patrimonio familiar y motor de su crecimiento económico y social.

La historia de Albarola comienza en 1796 y está ligada a un matrimonio: el conde Alberico Barattieri se casó con Maria Trevani, hija del marqués Trevani, familia noble parmesana con importantes propiedades en el Val Nure. Con aquella unión los Barattieri adquirieron la finca agrícola de Albarola y la villa señorial, construida en los primeros años del siglo XVIII.

Desde entonces la finca se transmite de generación en generación, conservando intacto el vínculo entre la familia y esta tierra.

  1. Siglo XIII

    La familia Barattieri llega al Piacentino y se une a las grandes casas patricias de la ciudad.

  2. San Pietro in Cerro

    La primera gran posesión: durante mucho tiempo el corazón del patrimonio familiar.

  3. 1796

    El conde Alberico Barattieri se casa con Maria Trevani: Albarola entra en la historia de la familia.

  4. Hoy

    La finca sigue siendo de la familia, transmitida sin interrupciones desde hace más de dos siglos.

La Bodega

El giro
del siglo XX

En el siglo XX el conde Giulio Barattieri dejó en herencia a su sobrino, el conde Otto, la villa, las tierras y toda la explotación agrícola. Fue Otto quien intuyó el extraordinario potencial vitícola de la finca: la vid se cultivaba desde hacía tiempo, pero un profundo análisis agronómico de los suelos reveló con claridad la excepcional vocación de la zona.

Con esa convicción, Otto plantó nuevos viñedos en todas las parcelas libres y transformó progresivamente la propiedad de explotación agrícola tradicional en una bodega moderna y especializada. En aquellos mismos años vendió varios terrenos a los arrendatarios que los trabajaban: parte de aquellas parcelas se convertiría en el actual núcleo de Albarola.

Todavía hoy ese mismo espíritu guía la bodega: custodiar una historia iniciada hace siglos y transformarla, vendimia tras vendimia, en vinos que cuentan la identidad auténtica de los Colli Piacentini.

El relato de la bodega entre los toneles históricos
Entre los toneles de la bodega del Vin Santo
Los viñedos Barattieri desde el aire
Ven a conocerla en persona

La historia se cuenta mejor en la bodega

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